sábado, 31 de mayo de 2014

Ayer, hoy.

No sé si aún no te has dado cuenta de que estoy vacunada. Soy inmune. No hay nada que puedas hacer al respecto, estoy preparada para la infección. Ya estuve enferma una vez. Se supone que he aprendido la lección.

Entonces... ¿por qué quiero que llegue el final, sólo para darme cuenta de que no es más que un  principio? Y volverme loca de nuevo. Y que no importa, que te espero. Porque total, a fin de cuentas llevo mucho esperándote.

Pero nunca llegará el principio cuando vea venir el final. Terminará todo al principio. He eliminado la casilla de salida y ahora sólo juego donde me conviene. Y quién sabe qué pasará después. Y qué será de mis pesadillas. Y de mis sueños. Y del pequeño margen entre ellos.

Mis tripas tienen una nueva dosis de insecticida. Estoy a prueba de todo, soy prueba de nada. Tengo más capas que nunca. Soy inmortal.

jueves, 22 de mayo de 2014

Doc.

Sigue sanando mis heridas, Doc.

Hasta que te des cuenta de cuánto te has hundido en el fango. Luego huye, eres más bonito sin corromper.

martes, 13 de mayo de 2014

Mean.

"No intentes devolver a la vida a nadie que aún no haya empezado su proceso de rehabilitación."

Vuelve a mí con la intensidad de siempre, como un viejo conocido, como algo que en realidad nunca dejó de estar ahí. Vuelve a instalarse en mi pecho y vuelve a acomodarse bajo mi piel. "Felicidades, lo has conseguido. Una vez más". Vuelve a casa. Porque el resto se ha ido y ahora hay mucha mierda de la que alimentarse. 

Dicen de mi tantas cosas que ya no sé qué es cierto. Iglú, semilla o tan sólo niña idiota, lo único certero es que mi poca capacidad de supervivencia se va viendo mermada poco a poco por la desaparición de las ganas de sonreír. Qué fácil es decir "no" y esconderse. Qué fácil es huir. Qué bien se te da huir, niña idiota. Sigue huyendo.

Y, en un viejo cuaderno, la tinta reseca por casi tantos años como dedos tengo en las manos, y la verdad sobre mi misma : "Una energía para todos indeseada, por nadie querida. Una energía que va a provocar cambios, cambios que casi siempre serán catastróficos, cambios que casi con toda probabilidad llevarán a la muerte. Sólo alguien lo suficientemente iluso como para conservar la esperanza en este mundo atroz se atrevería a someterse a esa energía. Pero si sale bien, no querrá irse nunca." 

Han sido unas bonitas vacaciones. Ahora regresa al mundo al que perteneces.


https://www.youtube.com/watch?v=tAgkueAKxGI

"Tú de mis espinas sacaste una flor." Gracias. 


domingo, 4 de mayo de 2014

Get back.

"Toda tu vida forjando una coraza. Toda tu vida viendo cómo la gente se acercaba a ella para luego huir, espantada por sus dimensiones. Y de repente llega alguien y la hace añicos. Y pasa tantas veces por encima de tu coraza que deja de ser un intruso y pasa a ser un habitual, alguien cuya visita ya estás esperando, ya estás deseando.

Pero luego se va. Y tu coraza sigue hecha añicos. Y la única persona a la que se le permite el paso, lo rechaza.

Y decides crear una coraza más fuerte. Una coraza que nadie pueda traspasar."

18/11/2013.

Aprende la lección, estúpida.

sábado, 26 de abril de 2014

No.

He sonreído tanto para los demás que se me ha olvidado llorar para mi.

Y ahora sólo quedan tormentas secas. Rayos y relámpagos, y ni una gota.

jueves, 24 de abril de 2014

Ansiedad.

Y tras semanas diciéndote a ti misma ya que estás bien, de repente todo se nubla de nuevo momentáneamente. No soportaría una sóla ausencia más. No sé quién de los dos tiene más miedo de todo lo que está pasando. No sé hasta qué punto soy capaz de engañarte cuando quiero decirte que no sé qué quiero, que tengo que huir, que tengo que encontrarme, que perderme, que destrozarme por dentro para luego recomponerme.

Pero es que tampoco sé cómo hacer que entiendas que no quiero que te pierdas ni una sóla parte de mi vuelta a la vida. Que no voy a permitir que te esfumes. Y que no voy a esfumarme.

domingo, 30 de marzo de 2014

"La vida es roja si te vas...

...y me derrota igual que en los sueños."

Los pies se me hunden en el barro y pesan como si sobre ellos reposara el peso de todos los errores de cometí, de todos los besos que no te di, de todas las veces que callé lo que quería salir de mi, de todas las lágrimas que me guardé. El tiempo se ralentiza a medida que mi frecuencia cardíaca aumenta. Las voces se solapan unas con otras y se amontonan en mi cabeza y ya no sé quién me habla y quién me insulta porque todos gritáis. Mis oídos pitan por el silencio y duelen por el estruendo. Las manos me sudan, y me retuerzo los dedos para no retorcerme el pescuezo. Y mis ojos.

Mis ojos sólo pueden ver tu espalda. Tu espalda en la nada. Y lucho por llegar a ella, por tocarte, por abrazarte, pero los pies me pesan, el corazón me va a explotar, mi mente está colapsada por desconocidos y el estruendo del silencio es tan grande que mis sudorosas manos tapan mis oídos sin que me de cuenta. Debo parecer aún más loca que habitualmente. Creo que esto es a lo que llaman un shock. 

Contra todo pronóstico, logro llegar a tu espalda. Pero me da miedo tocarte. Me da miedo no saber qué expresión va a reflejarse en tu rostro cuando notes aquel contacto que un día te hizo sonreír y que ahora desechabas. Intento rodearte para poder tratar de ver la verdad en tus ojos. Pero no hay manera posible de asediarte. Da igual cuánto gire, da igual cuánto avance, sólo veo tu espalda. Sólo eres espalda. No hay nada más que un muro de carne y hueso entre tú y yo, no hay nada más allá de ese muro, no hay sonrisa, ni mirada, ni voz, ni manos cálidas.

Me has dado la espalda. Para siempre. 

Yo te quería, vida.